Entrevista a Héctor Moro

No se detiene. El atleta lavianés Héctor Moro Díez tiene un objetivo claro: correr 24 maratones en menos de 3 horas cada uno, a lo largo de este 2017. Seis de ellas serán dentro del calendario nacional, y las otras restantes de una forma mucho más original como, por ejemplo, en un tapiz rodante. Todo ello orientado a la lucha contra el cáncer, enfermedades poco frecuentes y otras causas sociales.

“NINGUNO DE NOSOTROS ES MEJOR QUE TODOS NOSOTROS JUNTOS”

Lo tuvo claro desde que, en el año 2012, perdió a su padre víctima de un cáncer, unido a otras causas familiares o cercanas. Entonces supo que no podía ni debía quedarse quieto y desde ese mismo año comenzó con la idea de los kilómetros solidarios. Desde entonces, ha llevado a cabo muchos proyectos que le han permitido recaudar más de 100.000 euros, que ha donado íntegramente a causas de las que merecen la pena.

De hecho, Moro lleva tatuada en su mano derecha la palabra “lealtad”, algo de lo que puede hacer gala. Hablamos con él de como el deporte también puede ser sinónimo de solidaridad.

¿Por qué 24 maratones en un año?

Dicen que la clave de una vida feliz es alcanzar metas de las que te sientas orgulloso y tener siempre un propósito que cumplir.

Un proyecto de vida es la dirección que una persona marca para su propia existencia, en base a sus valores. Es saber quién soy y plantear metas a corto, medio y largo plazo en las diferentes áreas de la vida.

Cuando uno intenta recaudar fondos debe de plantear iniciativas que llamen la atención de la sociedad.

Conozco a gente que se prepara durante todo un año para afrontar una maratón. Por ello comprometerse a hacer 24, todas ellas en menos de tres horas y 18 sobre un tapiz rodante, cuanto menos, causa curiosidad y asombro.

A día de hoy creo que eso se ha conseguido ya que, en el momento de escribir estas líneas, llevo 14 completadas y más de 13.000€ recaudados.

 

¿Y cómo surgió la idea de correr algunas de esas maratones en tapiz rodante?

Alguien que haya corrido en alguna ocasión sobre un tapiz rodante sabe lo difícil que puede llegar a ser hacerlo durante tres horas. Puedes estar muy bien preparado físicamente pero como te falle la cabeza no consigues completar los 42,195 km corriendo “sin moverse del sitio”. Hay que estar muy bien amueblado para subirse a la cinta sabiendo que durante tres largas horas no puedes dejar de correr a una velocidad inferior a 14 km/h.

Como decía arriba, se trata de proponer iniciativas novedosas.

 

Gracias a proyectos como éste has podido colaborar económicamente con la Fundación Galbán, el Instituto Universitario de Oncología del Principado de Asturias o la Fundación Josep Carreras contra la Leucemia pero, también con la investigación de la retinosis pigmentaria y fibrosis quística, así como, con la Cruz Roja. ¿Qué significa todo esto para uno?

En el camino por el que transito tiendo una mano a quien la necesita y me alejo de aquello que no me gusta, sin atacar a quiénes lo promueven. Es sencillo

He visto a mi padre –un hombre fuerte como una viga- consumirse en pañales dando gritos de dolor, postrado en una cama víctima del cáncer. Un 16 de agosto del 2012, dos días antes de que se apagara la luz, fui a pedirle al médico que hiciera algo (eutanasia) para aliviar aquel sufrimiento que no llevaba a ningún lado, por lo que entendí que –tarde o temprano- todos dependemos de alguien.

Si antes no pisa un autobús, apelando la probabilidad (y a la genética) desde hace ya un tiempo soy consciente de que –por mucho que corra- algún día el bicho también me dará caza. Por ello, mientras tanto, seguiré haciendo todo lo posible para que cuando llegue el momento en el que nos toque mirarnos fijamente a los ojos, lo haga con el mismo odio con el que yo le miro a él a diario.

Sueño a diario con que el 31 de diciembre, cuando haga el típico repaso del año que se nos pasa por la cabeza justo antes de comer las uvas, pueda tomarme una copa de El Gaiteru en familia mientras me siento orgulloso, no de haber completado 24 Maratones Solidarias Sub3 horasen un año, sino de lo que supuso el hecho de haber llevado a buen puerto esta iniciativa.

Tras sufrir varias embestidas, disfruto de la vida cogiéndola por los cuernos. Es simple…Pero hay que vivirlo (y correrlo) para entenderlo

Y los que no se atrevan con tantos kilómetros, ¿de qué otra manera pueden colaborar?

“Ninguno de nosotros es mejor que todos nosotros juntos”. Por ello, todo el mundo puede colaborar. 

Vosotras lo hacéis usando vuestras manos para poner a punto mi musculatura entre maratón y maratón. Si de verdad se quiere, se puede sumar… Todo el mundo puede hacerlo sin falta de tener que ponerse a correr. Esa es mi tarea.

 

Lo cierto es que tú llevas ya más de 4 años sin parar, ¿cómo tiene que ser la preparación para poder afrontar algo así?

Cinco años dan para mucho… Se trata de estar comprometido al 100%. Levantarse todas las mañanas consciente de que el entrenamiento es una obligación más de tu día a día. Hay que tomarlo como si de un trabajo se tratara. Constancia es la clave… ¡Y ser fuerte! Muy fuerte de cabeza para seguir avanzando sin apartar la vista del objetivo.

En las redes sociales uno se encuentra de todo.

Más popular de lo que me gustaría, camino sobre una delgada línea que delimita a un “superhombre” de un “mono de feria”. Ninguno de los dos me obsesiona.

¿A cuántas cosas me he visto obligado a renunciar para llegar hasta aquí?

A muchas… Pero durante este tiempo sólo he hecho lo que más me gusta hacer.

Hoy soy feliz, es simple. Pero hay que vivirlo para entenderlo

No hay alivio más grande que comenzar a ser lo que se es…

 

¿Qué papel juega la fisioterapia en todo esto?

La fisioterapia juega un papel imprescindible. Afrontar retos de este tipo sin unas buenas manos dispuestas ayudarte sería un fracaso. Por muy fuerte que uno sea, la musculatura se resiente y acaba por decirte “hasta aquí”. 

Sería imposible llevar a buen puerto esta iniciativa sin vuestra colaboración.

 

Cada vez hay más aficionados al running y más número de participantes en maratones, ¿qué recomendaciones no deberían olvidar?

No soy quien para recomendar, puesto que soy una persona arcaica… 

Mi experiencia me dice que una vez se haya hecho un buen reconocimiento médico, mi recomendación es que cada uno busque su objetivo y que disfruten mientras lo persiguen.

Por supuesto, un par de visitas al mes al fisio te ahorrará parones inesperados…       

¿Qué le queda aún por hacer a Héctor Moro?

No sé lo que me queda por hacer porque no pienso mucho más allá del día de mañana. Desde hace un tiempo “vivo al día” y así me va mejor…

  

Desde Hélycis fisioterapia y osteopatía queremos darte las gracias por tu colaboración, por tu confianza en nosotras y por tener siempre como objetivo ayudar.

Gracias Héctor Moro

 

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